jueves, 17 de mayo de 2007

EL DERECHO EN LENGUAJE COLOQUIAL: Caso Radio Caracas, un flaicito al cuadro.


La televisión por cable no necesita publicidad en Venezuela. Se vende sola. A lo más la publicidad sirve para ver qué canales tienen los usuarios y así escoger. Del éxito de esa comercialización se han encargado los canales privados y los canales del gobierno. Casi no sirven para nada. Que tengan alta sintonía no es argumento para desdecir esta afirmación: también la tienen muchas acitividades ilegales o anormales y no por eso son buenas. Claro, hay bastantes excepciones en cada uno de esos canales públicos y privados, pero bueno, son excepciones. Y no es que la televisión por cable sea toda una maravilla. Hay ahí basura en abundancia pero como son tantos, hay algunos buenos que justifican la elección.
A mi Radio Caracas como tal no me interesa. Hace años que no la veo sino en algunas pocas cosas muy precisas y puntuales. Pero no es por su baja calidad por lo que se tratará que salga del aire sino por razones de las que ya hablaremos.
Ahora bien, partamos del peor supuesto en contra de esa emisora para entendernos, es decir, tengamos en cuenta que se le vence el plazo de la concesión y que es falso que la ley de telecomunicaciones le haya prorrogado automáticamente el plazo por veinte años más, tal como afirma el representante mayor de la empresa. O sea, se acabó y punto. Pero veamos ahora como es el derecho al pataleo.
El gobierno dice que Radio Caracas estuvo involucrada en hechos ilícitos en el 2002 y que además su programación es nefasta, inmoral, etc. Pues bien, en cuanto a los hechos ilícitos, todos sabemos que la responsabilidad es personal y no puede extenderse a una persona jurídica. Y por otra parte, jamás se abrió ni obtuvo pronunciamiento judicial alguno.
En cuanto al otro aspecto jamás se abrió el correspondiente procedimiento sancionatorio que pudo haber concluido en una sanción como el cierre. Dónde están los abogados del Estado ?
Sigamos. Pero es que además el hecho de que un funcionario disponga de una potestad legal para hacer algo no significa que pueda hacerlo porque sí. En Derecho Administrativo hay una figura que se llama desviación de poder, según la cual, aún cuando un funcionario pueda tomar una decisión por estar autorizado legalmente para ello, si se comprueba que persigue un fin distinto al de la norma, entonces el acto es nulo. Okey. Sigamos.
El gobierno podría sostener que tiene interés en recuperar ese espacio, que quiere mejorar la emisora y todas las cosas parecidas que usted quiera, y que sería imposible comprobar que el fin verdadero es otro. No señor. El jefe del Estado lo ha dicho públicamente que lo va a cerrar por "golpista" y otros argumentos parecidos. Es decir, queda claro que lo que se llama la fundamentación o los motivos del acto son políticos y de ñapa por cosas que no están sometidas a investigación ni hay sentencia alguna . Con solo presentar las notas de prensa y los videos donde consta que así lo ha expresado el Presidente, sería suficiente para que un tribunal aceptase la desviación de poder. O sea, bombita. Un flaicito.
En otras palabras, el canal puede ser hasta terrorista o el infierno según el Presidente, pero legalmente está lisito como nalga de bebé. Y si no tiene expediente en su contra ni procedimiento administrativo dirigido a comprobar infracciones, no hay razones para aplicar el cierre, así esté vencida vencidita la concesión, pues siempre el operario puede alegar un mejor derecho a seguir explotando la concesión. La ley, el derecho, la justicia no son arbitrarias, al menos en principio.
A mi me hubiera gustado que siendo infield me hubieran bateado un flaicito como este de Radio Caracas. Abro el procedimiento por lo que sea procedente: el de televisión mala es mantequilla, por lo que tenga aún siendo poco de vulgaridad, inmoralidad, enlatados criminales. Pero como no se hizo a tiempo, entonces hubiese agarrado a Marcel y le digo: ! ven acá, pajarito !, te voy a condicionar tu continuación en el medio a cambio de que entremos en una televisión mejor. (Yo me conformaría con que pudiésemos ver buen cine italiano, francés, alemán, cubano, etc. y eliminar los extremos que sí los hay). ! Ah, no puedes ?. Entonces sí, ciao pescao.! Y de paso le aplico lo mismo a los demás canales. !pelaron ese boche pata é mingo !
Para los tribunales la solución es como les dije arriba. Nada que estudiar mucho pero...habrá que ver. Cualquier otra cosa es paja.
La soberbia del gobierno nos podría conducir a que tengamos que calarnos una televisión malosa. Aunque les digo una cosa (valga la rima), si saliera una sentencia favorable a la emisora, igual podríamos aplicar lo de un procedimiento posterior en caso que no mejoren la programación. De modo que la cosa no se queda ahí.
! Ah !y eso sí, los programas de opinión desde un extremo ideológico hasta el otro tienen que ser bienvenidos. El que nada debe nada debe temer. Si a uno lo critican injustamente, se enloda el que lo hace. Y si es justo, aprendemos y continuamos.
Por lo pronto sigo viendo el cable.

1 comentario:

Wojciech Rojewski dijo...

Muy bien dicho. Creo que esto es sentido común. Lamentablemente, la supuesta mentalidad y raigambre democrática creo que no está tan presente como muchos dicen...