martes, 15 de mayo de 2007

Didalco, tú nunca transitas por la Autopista Regional del Centro.


Didalco, en estos días estuve hablando bien de ti por varias cosas, una de ellas por ese magnífico Hospital del Mar. ! Te botaste! ! Jonrón con las bases llenas !. Pero, ! qué vaina !, ustedes los políticos son amargos.

Rolitranco de cagada esa con los peajes de Tapatapa, Palo Negro y La Encrucijada. A toda hora hasta los teque teques porque son pequeñitos para la cantidad de automovilistas que circulan por ellos. Tú no has aprendido todavía que este estado que gobiernas desde hace años es uno de los de más alto nivel de circulación de vehículos, coño pana, tienes ciudades industriales, aumento de la población, turismo y estás en el mero corazón de Venezuela. El de La Encrucijada es el peaje más arrecho que tiene Venezuela. Por allí se circula para Caracas, para Valencia, valles del Tuy, Sur de Aragua, los llanos y Guayana hasta Brasil. Tú sabes eso ?

Has visto las gandolas que circulan por allí, la cantidad de vehículos guiados por locos del volante, irresponsables, abusadores, ! fíjate que han hecho hasta una carretera de tierra paralela a los canales de la autopista ! ! y por el centro de la misma !

Sabes cuántas casillas de pago de peaje tiene La Encrucijada para ese super montón de vehículos: ! Cuatro, cuatro, cuatro, no joda!

Y tú sabes para qué coño se pagan los peajes ?. sabes o no sabes ?. Sabes lo que es una tasa ?. Bueno, esa verga se paga para que la gente tenga derecho a circular cómodamente y sin contratiempos por una autopista. Y tú sabes cuánto se puede tardar uno hoy día desde el peaje de Palo negro hasta el de La Encrucijada: ! Una hora, hora y media hermano, por diez kilómetros, que serían cinco minutos.

El Gobernador de Miranda, que tampoco ha hecho nada por solucionar el problema del peaje de Tazón, al menos tuvo la ocurrencia de no cobrar el peaje en las horas de mayor congestión. Una decisión tercermundista pero al menos algo. Tú ni eso. O sea, que obligas a apurruñar en un trechito de 200 metros que hay de la autopista hasta las taquillas del peaje de La Encrucijada, a centenares y centenares de vehículos y, por supuesto, la cola se hace en el trecho de la autopista. ! Qué bolas tienes tú !. En un país donde las cosas funcionen ya te habrían protestado hasta poncharte.

Didalco, date un paseíto por ahi cualquier día de estos y ten consideración con la gente que por allí circula, lo que se pierde en horas de trabajo, en consumo inútil de gasolina, en que todo el mundo quede mal en su trabajo, en sus compromisos o en lo que sea.

Hasta cuándo tanta indolencia, indiferencia, amigo ?. Vicente Amengual.

El hombre que fallaba dos veces.


Muchos lo vieron como tamborileaba sus dedos sobre el escritorio durante las audiencias, lo cual le daba un aire lejano de cierta arrogancia, casi prepotencia. Pero seguramente no era ninguna de las dos cosas.

Exhibía un rostro marmóreo en el que apenas se movían los ojos, a veces como un relámpago nervioso, las más de ellas para ver obstinadamente a los litigantes que hablaban ante él y sus otros colegas del jurado.

Estaba concentrado, juran quienes lo veían en aquel menester. Llegaba siempre a la Sala presidiendo al grupo, con un paso rítmico, sereno, y se apoltronaba casi sin moverse durante la corta audiencia.

Estaba allí. Erá él. El mismo. Tenía algo, dicen, no se sabe si mucho, de lo que buscan las personas que allí acuden y que se atosigan exponiéndole a él, y a los otros, las cosas que quieren que les oigan y sobre cuya base quieren que ellos decidan.

Puede ser que esos fueran los únicos momentos de majestuosidad en aquellas vidas, sentados en escritorios huecos, local hueco, voces huecas, funcionarios huecos y un aire acondicionado exageradamente frío que complementa toda aquella huella humana.

Minutos después, en su despacho personal, revisaría qué lo fue mejor de aquello y qué lo peor. Lo peor lo clasificaría y lo tendría en orden ante cualquier eventualidad. Tenía que estar preparado. Voltearía en cualquier momento para asegurarse que no había extraviado el celular donde reposaban los números que le guiaban su vida en aquella expedición.

En otros minutos más, pocos por supuesto porque había mucho trabajo que hacer y muchas huellas que rastrear, revisaría su agenda para el fin de semana y la comprimiría para dejarle espacio libre a los imprevistos.

Si el espacio libre no se ocupaba, mejor. Ya podría largarse unos escoceses y jugarse un ajedrez con piezas de carne y hueso con otros que estaban en espera de los mismos acontecimientos imprevisibles.

El lunes en la mañana era el día. Los fantasmas merodean sus vidas durante los fines de semana y sus ocurrencias suelen expresarse, desde un memorandum para arriba, ese día lunes en la mañana. Si nada pasa, seguro que se puede sobrevivir toda la semana y presenciar con tranquilidad todas las audiencias que sean.

lunes, 14 de mayo de 2007

Nueva interpretación derecho a la defensa según ponencia de Yolanda Jaime Guerrero, Sala Político Administrativa del T.S.J.


El siguiente es un fragmento de la sentencia número 01225 de fecha 16 de mayo del año 2006, expediente 0698-2002, dictada por la Sala Político Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia, con ponencia de la ciudadana Yolanda Jaime Guerrero, aprobada por unanimidad de los integrantes de la Sala.
Como se podrá observar, según el criterio acogido por la Sala, resulta innecesario que a un particular se le comuniquen las razones por la que se ha tomado una decisión de una autoridad administrativa en su contra, siendo suficiente con que en la parte final del juicio que haya promovido el particular alegando indefensión (precisamente, por no conocer las razones de la decisión administrativa que lo afecta), concretamente en el acto de informes, se le presenten esas razones, pues allí puede defenderse. En otras palabras, el particular afectado que tiene que demandar sin saber porque se actuó contra él y que por consiguiente no puede planificar una certera demanda, queda satisfecho si al final del juicio y en unos breves mintos durante los informes orales, se le comunican tales razones, teniendo que conformarse con una defensa improvisada. Leamos
" Por último, no puede tampoco pasar inadvertida para la Sala la circunstancia de que mediante diligencia de fecha 1° de diciembre de 2005, la parte accionante haya pretendido hacer valer un supuesto estado de indefensión derivado de la circunstancia de que le fue imposible estructurar apropiadamente su defensa, debido a que los alegatos presentados por la Procuraduría General de la República y por el Ministerio Público fueron formulados “…casi al final del juicio…”.
Al respecto, debe indicarse que el procedimiento previsto en la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia de la República Bolivariana de Venezuela, para tramitar los recursos de nulidad contra un acto administrativo, no contempla una actuación procesal como la relativa a la contestación a la demanda, lo cual en parte se justifica debido al carácter objetivo que se predica de este tipo de procedimiento.
No obstante, la jurisprudencia viene equiparando dicha contestación a la demanda al acto de informes, por ser este último la oportunidad en que la Administración comparece y expone sus alegatos. Tal acto, en la nueva ley que rige las funciones de este alto Tribunal de Justicia, se realiza en forma oral y en el mismo se concede a las partes un lapso prudencial para que ejerzan su derecho a réplica y contrarréplica, respectivamente.
Precisado lo anterior se observa que en el caso que se analiza los alegatos respecto a los cuales el recurrente alegó indefensión se formularon en el acto de informes, al cual éste compareció pudiendo con ello ejercer en esa oportunidad su derecho de palabra y defensa. De ahí que mal puede dicha representación judicial denunciar indefensión con relación a los planteamientos que en dicho acto efectuó la Procuraduría General de la República. Así se decide. "

Nueva interpretación derecho a la defensa.

El siguiente es un fragmento de la sentencia número 01225 de fecha 16 de mayo del año 2006, expediente 0698-2002, dictada por la Sala Político Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia, con ponencia de la ciudadana Yolanda Jaime Guerrero, aprobada por unanimidad de los integrantes de la Sala.
Como se podrá observar, según el criterio acogido por la Sala, resulta inncesario que a un particular se le comuniquen las razones por la que se ha tomado una decisión de una autoridad administrativa en su contra
Por último, no puede tampoco pasar inadvertida para la Sala la circunstancia de que mediante diligencia de fecha 1° de diciembre de 2005, la parte accionante haya pretendido hacer valer un supuesto estado de indefensión derivado de la circunstancia de que le fue imposible estructurar apropiadamente su defensa, debido a que los alegatos presentados por la Procuraduría General de la República y por el Ministerio Público fueron formulados “…casi al final del juicio…”.
Al respecto, debe indicarse que el procedimiento previsto en la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia de la República Bolivariana de Venezuela, para tramitar los recursos de nulidad contra un acto administrativo, no contempla una actuación procesal como la relativa a la contestación a la demanda, lo cual en parte se justifica debido al carácter objetivo que se predica de este tipo de procedimiento.
No obstante, la jurisprudencia viene equiparando dicha contestación a la demanda al acto de informes, por ser este último la oportunidad en que la Administración comparece y expone sus alegatos. Tal acto, en la nueva ley que rige las funciones de este alto Tribunal de Justicia, se realiza en forma oral y en el mismo se concede a las partes un lapso prudencial para que ejerzan su derecho a réplica y contrarréplica, respectivamente.
Precisado lo anterior se observa que en el caso que se analiza los alegatos respecto a los cuales el recurrente alegó indefensión se formularon en el acto de informes, al cual éste compareció pudiendo con ello ejercer en esa oportunidad su derecho de palabra y defensa. De ahí que mal puede dicha representación judicial denunciar indefensión con relación a los planteamientos que en dicho acto efectuó la Procuraduría General de la República. Así se decide.

lunes, 7 de mayo de 2007

Sostiene Roberto Hernández Wohnsiedler


Es imposible escribir estas notas sin que parezcan aunque sea con una pizca de ironía, pero no persiguen ese fin.

Tengo hacia Roberto Hernández sentimientos de admiración ( por la lealtad a sus ideas y sus principios) y respeto ( por su mesura, su ponderación y su genuina sencillez), pero, de verdad, lo he oído expresar en televisión algunas ideas que no me resultan claras.

Es más, creo que si algún ciudadano desease documentarse antes de inscribirse en el partido socialista unido, no encontraría en las expresiones del diputado Hernández suficiente lógica o coherencia como para hacerlo.

Sostiene Roberto Hernández que el partido socialista unido será el partido de los oprimidos de este país. Ese pudiera ser un objetivo en un país en el que los considerados oprimidos no estén ejerciendo el poder y quienes seguramente, una vez en él, están en el deber de evitar que esa opresión reaparezca.

Pero si quienes se definen como oprimidos están en el poder y disponen de los medios suficientes para que se produzcan leyes que eliminen la opresión, fuerza pública para apuntalar esas leyes, tribunales para que impidan su reaparición, control sobre las personas públicas y privadas que tienen los medios de producción, y pueden diseñar políticas para regular los mecanismos que la hacen posible, resulta contradictorio aceptar la existencia de personas en esa situación. Y si las hay, no es precisamente porque no haya posibilidades de erradicarla.

Más bien, si algún gobierno decidido a eliminar la opresión la permite, no la controla o él mismo la ejerce hacia sectores de la población, mal puede entonces calificarse como un gobierno de los oprimidos. Pareciese, en definitiva, que resulta más lógico pensar que se trata de una organización política para defender a los más desposeídos, en cuyo caso, igualmente, esa condición siempre está en manos de quien detenta el poder y su capacidad para superarla. Así las cosas, el partido socialista de un gobierno lucharía entonces contra ese mismo gobierno, que es quien permite el estado de cosas existente.

Sostiene Roberto Hernández, además de lo anterior, que el partido socialista no es pluriclasista sino monoclasista, y que solo esa clase de los oprimidos es la que puede pertenecer al partido socialista. Reconoce, sin embargo, que los grandes líderes del socialismo mundial emergieron de las clases altas y que dieron grandes aportes a sus países. No son las ideas, en consecuencia, las que califican para hacer un esfuerzo, dar un aporte o emprender una lucha por el bienestar social, sino la autodefinición de oprimido la que permite el acceso al partido en referencia.

Sería necesario saber también cuál concepto de opresión es el que califica para el acceso al partido, es decir, la económica, social o política, o si todas, y a quién corresponde calificar el estado de opresión que se sufre.

En lo que a mi concierne he sentido desde joven una profunda atracción por las ideas socialistas, la cual he explicado por diversos medios. Es más, creo que el socialismo es algo que inexorablemente tendrá que ser analizado seriamente en la Humanidad en el tiempo por venir. Pero se me ocurre que las ideas y los objetivos deben prevalecer por encima de las fórmulas.

Todo esto es muy interesante. Creo que un vocero del partido socialista unido en formación como Roberto Hernández debe ser más explícito, más amplio y con un contenido más humanista.

viernes, 4 de mayo de 2007

Keith Gardiner, Susanne Cox y Wendy Berenson, en Reading, Inglaterra.


De la inmensa fraternidad creada en Nápoles, Italia, a finales de los años 60 y principios de los 70, entre italianos, por supuesto, griegos, españoles, cubanos, colombianos, ingleses, guatemaltecos, nicaraguenses, mexicanos, ingleses y venezolanos, todos estudiantes en universidades italianas, unos de los pocos con los que no he tenido ningún contacto o no he sabido nada de ellos, es con mis amigos y vecinos (en Fuorigrotta) Keith Gardiner, Susanne Cox y Wendy Berenson, nativos de Inglaterra, creo que todos ellos de Reading. Susanne me dejó un mapa en una hoja de cuaderno para llegar a su casa pero ya lo extravié. (Son más de 30 años).

Este magnífico medio que son los blogs, a través de los cuales he tenido experiencias increíbles, me hace pensar que es relativamente fácil localizarlos, razón por la cual estoy publicando la información. Si se hace a través de alguna persona y no por contacto directo de ellos, agradezco se lo participen en su idioma inglés. Yo ni lo hablo ni lo escribo bien. Ellos no hablan español. Por favor recordarles que hagamos el contacto en italiano. Vicente Amengual Sosa, Maracay, Venezuela.

martes, 1 de mayo de 2007

¿ Quién como tú, Zorba?



Kazantzakis, el autor de “Zorba el Griego” se inspiró para su obra en un hombre que conoció al Sur del Peloponeso, Grecia, en el año 1917, cuando explotaban una mina de lignito. Trabó amistad con él y seguidamente nació una profunda admiración por la franqueza, sinceridad y bonhomía de aquel hombre. El personaje verdadero se apellidaba también Zorba, pero su nombre real era Giorgios y no Alexis.
Para escribir su obra, sin embargo, el autor traslada su personaje a la isla de Creta. Alguien escribió sobre él lo siguiente: “ Zorba, enraizado telúricamente con la madre tierra, que franquea riendo los límites del hombre normal y conformista.” El propio Kazantzakis diría refiriéndose al personaje verdadero: “ el alma más grande, el cuerpo más firme, el grito más libre que he conocido.”
Yo he visto esa película decenas de veces. Recuerdo, a los efectos de estas notas, aquella escenas que definen a Zorba como un jodedor empedernido, como la del día de su llegada a casa de madame Hortense (Bubulina), el matrimonio con ella y su posterior entierro. Por supuesto, la escena fundamental es al final de la película, cuando se derrumba la construcción que se había hecho para trasladar rolos de madera , el diálogo con Basil que le sigue y el baile con el que termina la película.
La tarde del día siguiente en que se estrenó la película en Caracas (1964), varios compañeros de estudios que habíamos ido por separado a verla nos encontramos en los pasillos de la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Venezuela.
Todos visiblemente emocionados por la calidad de la película y la fuerza del personaje central, Zorba el Griego, tratamos apuradamente de expresar los logros de la misma y su mensaje.
No sé cuántos comentarios hicimos, cuántas precisiones, cuántas interpretaciones, diría que todos fueron buenos. A lo largo de los años he recordado siempre lo que uno de nosotros dijo, quizás lo más acertado. A este compañero de estudios, llamado Gabriel Rakower, no lo he visto desde esos mismos días.
Dijo que cuando Basil ve derrumbada todas sus esperanzas por formar una empresa al caerse la construcción y ya sin un centavo en el bolsillo, sale de su seriedad y su mutismo, se acerca Zorba y le dice que le enseñe a bailar, lo que efectivamente quiso decirle fue : “enséñame a vivir como tú vives”.
Y el propio Zorba, en alguna parte de la película, expresó que todo hombre necesitaba un poco de locura.